Grooming

Qué es el grooming y cómo detectarlo en el celular de tu hijo

📅 Mayo 2026⏱ 9 min de lectura

El grooming es uno de los riesgos más serios que enfrentan los menores en internet hoy. A diferencia de otros peligros en línea que son más visibles —como el ciberbullying o el acceso a contenido inapropiado— el grooming ocurre de forma sigilosa y deliberada, y puede pasar durante meses sin que los padres noten nada.

¿Qué es el grooming exactamente?

El grooming es un proceso por el cual un adulto, generalmente desconocido para el menor, establece una relación de confianza a través de internet con el objetivo de obtener imágenes de contenido sexual, dinero, o en los casos más graves, un encuentro físico.

No es un evento único sino un proceso progresivo. El adulto estudia al menor, identifica sus vulnerabilidades emocionales, y construye una relación de a poco. Puede llevar semanas o meses antes de que el acosador haga cualquier pedido explícito.

Las etapas típicas del grooming

  1. Identificación: El acosador busca menores activos en redes sociales, juegos online o grupos de WhatsApp. Prioriza a los que parecen tener poca supervisión parental o que expresan sentirse solos o incomprendidos.
  2. Acercamiento: Inicia contacto con pretextos inocentes — un comentario en una foto, un mensaje en un grupo, una solicitud de amistad. Se presenta como alguien de edad similar o apenas mayor.
  3. Construcción de confianza: Le dedica tiempo, lo escucha, le da cumplidos, le envía regalos virtuales o recargas. Se convierte en "el único que lo entiende".
  4. Aislamiento: Empieza a sugerir que los padres no entenderían su relación, que es mejor que lo mantengan en secreto.
  5. Pedidos graduales: Comienza con pedidos menores —una foto sin mucha ropa— y va escalando usando el material ya obtenido como presión.

Señal de alerta crítica: Cualquier adulto que le pida a un menor que mantenga una conversación o relación en secreto de sus padres es una señal de peligro inmediato, sin importar cuán inocente parezca el contexto.

Dónde ocurre el grooming hoy en Argentina

El grooming no ocurre solo en sitios oscuros de internet. Ocurre en plataformas que los menores usan todos los días:

  • WhatsApp: A través de grupos de amigos donde el acosador ingresa como conocido de alguien
  • Instagram: DMs a partir de comentarios o historias públicas
  • TikTok: Mensajes directos y comentarios en videos
  • Juegos online: Free Fire, Roblox, Minecraft — tienen chat interno y el acosador se presenta como compañero de juego
  • Discord: Servidores de comunidades de interés del menor

Señales en el celular que pueden indicar grooming

Además de los cambios de comportamiento, hay señales específicas en el uso del celular que merecen atención:

Contactos desconocidos con apodos o sin foto real

Si en la agenda del celular aparecen contactos guardados con apodos, sin apellido, o con fotos de dibujos o imágenes que claramente no son de una persona real, puede ser que el menor esté ocultando a quién pertenece ese número.

Aplicaciones de mensajería secundarias

Telegram, Snapchat, Signal, o incluso aplicaciones de juego con chat integrado pueden usarse como canal alternativo a WhatsApp, precisamente porque los padres no las revisan. Si aparecen aplicaciones que el menor no usaba antes, vale la pena preguntar para qué las usa.

Fotos o videos recibidos que desaparecen

Snapchat y WhatsApp tienen función de mensajes que se borran automáticamente. El uso frecuente de esta función no es necesariamente mala señal, pero combinado con otros indicadores sí lo es.

Cambio en el tipo de fotos que se saca

Un menor que empieza a sacarse fotos en poses que no eran habituales, con menos ropa de lo normal, o en momentos privados, puede estar respondiendo a solicitudes de alguien externo.

Recordá: El grooming es un delito en Argentina desde 2013 (Ley 26.904). Pena de prisión de 6 meses a 4 años para quien realice acciones tendientes a cometer delitos contra la integridad sexual de un menor de 13 años.

Qué podés hacer para proteger a tu hijo

1. Hablar antes de restringir

La conversación abierta sobre los riesgos en internet es más efectiva a largo plazo que simplemente prohibir aplicaciones. Un menor que entiende por qué algo es peligroso tiene más herramientas para protegerse que uno que simplemente obedece una regla.

2. Establecer reglas claras sobre contactos desconocidos

Cualquier persona que contacte a tu hijo sin que lo conozcan en persona primero debe ser mencionada a un adulto de confianza. Esto no es espionaje — es una regla de seguridad como no abrir la puerta a desconocidos.

3. Monitorear la actividad del celular

Para menores de hasta 14-15 años, el monitoreo activo es una medida de seguridad razonable, no una invasión de privacidad. Podés ver con quién habla, qué fotos comparte y con qué frecuencia usa cada aplicación usando software específico para eso.

4. Revisar los ajustes de privacidad juntos

Quién puede ver las historias de Instagram, quién puede enviarle mensajes, si el perfil es público o privado. Estos ajustes deben revisarse juntos y actualizarse periódicamente.

Si sospechás que ya está ocurriendo

  • No confrontes al menor de forma acusatoria — puede cerrarse o intentar proteger al acosador
  • Guardá evidencia: capturas de pantalla, registros de llamadas, números de contacto
  • Acercate desde un lugar de apoyo: "Estoy acá para ayudarte, no para castigarte"
  • Podés denunciar en la UFECI (Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia) de forma presencial o por correo
  • La línea 102 (Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes) también recibe estos casos

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